Post bienvenida

Cuando pensé en iniciar un blog lo hice desde la sensación de que, en los momentos de crisis y de incertidumbre que nos toca vivir, se hace necesario explorar nuevas formas de trabajar y de estar en el mercado, soltar algunas viejas maneras que ya no funcionan, hacer un ejercicio de apertura  y explorar otras nuevas que nos permitan encarar los nuevos tiempos, aprovechar las nuevas oportunidades y transitar los retos que se nos presentan. Evolucionar en las formas de ser y de hacer.

Partía también de la convicción de  que este camino es mucho más fructífero si lo hacemos en relación con otras personas. Vemos y aprendemos más si conversamos y compartimos, si nos provocamos y nos incitamos, si intercambiamos experiencias, perspectivas, conocimientos. Si éste estar en relación nos permite establecer los cimientos para dar un paso más y colaborar en  proyectos de más dimensión, que busquen tener un mayor impacto, que nos permitan experimentar nuevos enfoques y así ampliar los aprendizajes compartidos.

Creo también que dar forma a lo emergente en los distintos campos de actividad no deja de ser un recorrido colectivo. No sólo en los contenidos y en las respuestas que damos a las necesidades de nuestros clientes, sino también en cuanto a la manera en que pensamos y concretamos las estrategias de colaboración y el trabajo en red.

Colectivo y también individual, dado que los cambios empiezan en cada persona. Cada vez estoy más convencida de que dar vida a palabras como colaborar, compartir, co-crear, co-liderar (es la era del co-), tan al uso en los tiempos que corren, requiere necesariamente de un trabajo interno de transformación personal que nos permita compartir, con la mirada puesta en el medio/largo plazo, desde la apertura y  la abundancia.

Desde la idea de que hay para todos y para todas y de que, si mantenemos el equilibrio entre el dar y el tomar, obtendremos más de lo que conseguiríamos de manera individual.  Y ya sé que la abundancia como concepto choca aparentemente con la situación actual de crisis e incertidumbre, de recortes presupuestarios y de estrechamiento del mercado. Que lo que nos sale en primera instancia es “recortarnos”, defender nuestras pequeñas parcelas de mercado y garantizar el corto plazo. Sin embargo, parece que lo nuevo apunta por otros derroteros y que se impone aunar necesidades aparentemente contradictorias y gestionar nuestros temores y creencias para enfocar hacia nuevas soluciones donde todas las partes ganemos. No es un camino fácil porque tendremos que co-crear el cómo. Pero, si lo recorremos, se nos abre una oportunidad apasionante para evolucionar como personas y como profesionales.

Así, el inicio de este blog responde a estas intuiciones y a mi necesidad de dar un paso más en el estar en relación. Pretendo que sea un espacio heterodoxo de reflexión, de invitación al debate constructivo y al intercambio de experiencias, conocimientos y diferentes perspectivas, de puesta en común de libros o películas que me inspiran, de intuiciones y de preguntas para las que no tengo respuestas… Un espacio al que estáis invitadas, y sois bienvenidas, todas las personas que estéis interesadas en el desarrollo de procesos de coaching y liderazgo, y de cómo estos distintos enfoques se pueden aplicar también al logro de la igualdad de oportunidades de mujeres y hombres. Porque en torno a estas cuestiones girará el blog.

Desde mi punto de vista, estos dos ámbitos de mi actividad profesional están conectados. Se enriquecen mutuamente porque ambas líneas de trabajo tienen en común que persiguen lograr transformaciones individuales y colectivas que reviertan en una mayor satisfacción de las personas, en un desarrollo y mejor aprovechamiento de todo el potencial humano disponible y, como resultado, en el logro de organizaciones y sociedades más exitosas y sostenibles.

No quiero terminar sin expresar mi gratitud a todas aquéllas personas que me han ayudado en la redefinición de la web y que me han dado pequeños empujones para hacer el cambio. Gracias de corazón por cada conversación, por las aportaciones y por los valiosísimos feedbacks que he recibido. Y gracias a tí, Arantxa Sainz de Murieta, por el magnífico trabajo que has hecho. Y eso que no lo tenías fácil.